Autoridades retiraron 815 cámaras de videovigilancia presuntamente vinculadas con actividades delictivas en cuatro municipios del Valle de México entre enero de 2025 y septiembre de 2026, de acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad del Estado de México. Naucalpan concentró 744 dispositivos, seguido por Tlalnepantla, Ecatepec y Tultitlán.
Los equipos, conocidos como cámaras “parásitas”, fueron localizados en árboles, postes de energía eléctrica y comunicación, estructuras de puentes y otros puntos de la infraestructura pública. Las autoridades señalaron que algunos dispositivos eran clandestinos, carecían de autorización o presuntamente estaban relacionados con actividades delictivas.
Naucalpan concentra la mayoría de los retiros
Los registros indican que durante 2025 fueron retiradas 572 cámaras en Naucalpan y Tlalnepantla. Naucalpan concentró 536 dispositivos, mientras que en Tlalnepantla se retiraron 36.
En 2026, la Secretaría de Seguridad estatal contabilizó otras 243 cámaras retiradas en Naucalpan, Ecatepec y Tultitlán: 208 en Naucalpan, 23 en Ecatepec y 12 en Tultitlán. Con ello, Naucalpan acumuló 744 equipos retirados durante el periodo referido.
Operativos en colonias y vialidades
En Naucalpan, los dispositivos fueron detectados en colonias como San Rafael Chamapa, Vicente Guerrero, La Mancha 1, El Molinito, La Cañada, Zomeyucan, Buenavista, Miramar, San Rafael, Lomas Cadete, Las Huertas y San Lorenzo Totolinga.
El retiro de cámaras en ese municipio se realizó mediante operativos coordinados en los que participaron autoridades municipales, la Secretaría de Seguridad del Estado de México, la Fiscalía General de Justicia estatal y la Guardia Nacional. En otras acciones también intervinieron la Secretaría de Marina y personal de servicios públicos.
En marzo de 2025, el gobierno municipal de Naucalpan informó sobre un operativo para retirar cámaras instaladas de manera ilegal en distintos puntos de la infraestructura pública. Las autoridades indicaron que los equipos no tenían propietario identificado y que las acciones buscaban desarticular redes de monitoreo utilizadas presuntamente para vigilar los movimientos de las corporaciones de seguridad.
Equipos quedaron bajo investigación
Las cámaras y sus memorias fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para integrar las carpetas de investigación correspondientes. La detección de estos dispositivos se originó tanto en operativos de seguridad como en reportes recibidos a través del número de emergencias 911.
Las autoridades mantienen la revisión de infraestructura urbana en los municipios del Valle de México para identificar equipos instalados sin autorización o que puedan representar un riesgo para las labores de seguridad.

