Ocho jóvenes originarios de las comunidades otomíes de San Pablito y Xochimilco, en Pahuatlán, Puebla, desaparecieron entre el 19 y el 20 de septiembre de 2022 en Nuevo Laredo, Tamaulipas, cuando sujetos armados irrumpieron en la taquería Los Vales, donde trabajaban. Desde entonces, sus familias mantienen la búsqueda y participan en mesas de trabajo con autoridades estatales.
Los jóvenes habían viajado a Tamaulipas con la intención de trabajar, ahorrar dinero y mejorar las condiciones de vida de sus familias. Algunos planeaban comprar un terreno, construir una casa o reunir recursos para trasladarse a Estados Unidos.
Desaparición en Nuevo Laredo
De acuerdo con los familiares, los hechos ocurrieron entre el 19 y el 20 de septiembre de 2022. Los jóvenes se encontraban vinculados laboralmente con la taquería Los Vales, ubicada en Nuevo Laredo, cuando fueron sustraídos junto con otros trabajadores y el propietario del establecimiento.
Entre las personas desaparecidas se encuentran Juan Eduardo Lechuga Aguacuata, Rudygael Lechuga Aguacuata, Ezequiel Hernández López, Ronaldo Mendoza Mendoza, Edgardo Mendoza Mateo, Alejandro Brasil Mateo, Juan Luis Macario Ventura y Julián Antonio Ricaño Victoriano.
Luisa Victoriano, madre de Julián Antonio, relató que habló con su hijo el 19 de septiembre de 2022. Al día siguiente intentó comunicarse con él, pero ya no obtuvo respuesta. Desde entonces, continúa buscando información sobre su paradero.
Familias organizan la búsqueda
A los pocos meses de la desaparición, las familias crearon el Colectivo 20 de Septiembre. La organización también cuenta con la participación de Flora Valerio, sicóloga y traductora, y Leobardo Lechuga, defensor de derechos humanos en la región de Pahuatlán.
Los integrantes del colectivo viajan periódicamente a Ciudad Victoria para participar en mesas de trabajo y en búsquedas de campo junto con la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas y la Comisión de Búsqueda estatal.
“No es igual cuando un hijo se muere y lo sepultas en la tierra, ahí ya sabes a dónde ir a verlo. Pero estos pobres jóvenes no sabemos dónde están”, expresó Maximino Hernández, padre de Ezequiel.
Las familias han señalado que la incertidumbre se mantiene porque no cuentan con información sobre si los jóvenes están vivos ni sobre las condiciones en las que podrían encontrarse. Para sus familiares, la búsqueda continúa pese al paso del tiempo.
Martina Mendoza, madre de Ronaldo, explicó que la desaparición de su hijo también ha tenido efectos en su salud. Mientras las investigaciones siguen abiertas, el colectivo insiste en la localización de los ocho jóvenes y en la atención de las autoridades a sus familias.

