La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo pidió a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizar un mayor esfuerzo de austeridad en su estructura administrativa y burocrática para destinar recursos a la apertura de más espacios de docencia. El planteamiento fue expresado el miércoles 2 de septiembre de 2026 durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
Sheinbaum aclaró que la decisión corresponde a la institución por su carácter autónomo, pero sostuvo que la UNAM y otras universidades públicas pueden reorientar parte de su gasto hacia la atención de una mayor cantidad de estudiantes. La presidenta recordó que la universidad ya realizó un primer esfuerzo de ahorro, aunque consideró que todavía existe margen para aplicar nuevas medidas.
El objetivo es ampliar la oferta educativa
La mandataria señaló que una de las prioridades de su gobierno es garantizar que ningún joven que desee estudiar una carrera universitaria se quede sin opciones. En ese contexto, afirmó que durante el actual sexenio se han creado 245 mil nuevos espacios de educación superior en instituciones públicas, sin contar los lugares adicionales abiertos por la UNAM.
De acuerdo con la información presentada, la Universidad Nacional habilitó 2 mil espacios adicionales. Además, mediante acuerdos con instituciones como el Instituto Politécnico Nacional, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Tecnológico Nacional de México y otras universidades públicas, se dispone de alrededor de 300 mil lugares, incluidos programas en modalidad a distancia.
Estos espacios están dirigidos principalmente a jóvenes que no lograron ingresar a la UNAM y buscan una alternativa para continuar sus estudios superiores. La estrategia también contempla aprovechar la información sobre la demanda regional para ofrecer opciones educativas en distintas entidades del país.
La autonomía universitaria permanece como límite
El llamado presidencial no modifica las facultades de la UNAM para decidir sobre su presupuesto, organización interna y políticas de admisión. La institución conserva la responsabilidad de determinar cómo distribuye sus recursos y cuántos lugares puede abrir de acuerdo con su capacidad académica, financiera y de infraestructura.
Sheinbaum comparó la propuesta con las medidas de disciplina aplicadas por el gobierno federal al gasto corriente y sostuvo que el ahorro administrativo debe dirigirse a funciones sustantivas como la docencia y la investigación. El debate ocurre mientras miles de aspirantes buscan alternativas para ingresar a una institución de educación superior pública.

