La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que algunos actores del gobierno de Estados Unidos buscan debilitar a los países que defienden su soberanía, influir en procesos electorales y generar divisiones dentro del gabinete de seguridad mexicano. Sus declaraciones ocurrieron el miércoles 2 de septiembre de 2026, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional.
La mandataria respondió a los comentarios del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, Terry Cole, quien expresó respaldo al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Sheinbaum rechazó que esas declaraciones hayan provocado divisiones dentro de su equipo.
Sheinbaum niega divisiones en el gabinete de seguridad
La presidenta sostuvo que este tipo de pronunciamientos pueden formar parte de estrategias de injerencia dirigidas a debilitar gobiernos independientes y a generar diferencias entre sus integrantes. Sin embargo, aseguró que esas acciones no han tenido efecto en México.
Sheinbaum destacó la coordinación entre las instituciones que integran el gabinete de seguridad y mencionó el trabajo conjunto de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, Gobernación y la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal.
La presidenta afirmó que existe coordinación, colaboración y entendimiento entre las instituciones de seguridad, por lo que descartó una fractura interna derivada de los comentarios de funcionarios estadounidenses.
Relación con Estados Unidos, uno de los principales retos
La jefa del Ejecutivo federal reconoció que la relación con Estados Unidos ha sido uno de los asuntos más complejos de su administración. Entre los episodios de tensión mencionó las negociaciones sobre aranceles y las acusaciones del Departamento de Justicia estadounidense contra 10 funcionarios y exfuncionarios mexicanos, entre ellos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
En ese contexto, Sheinbaum señaló que México ha solicitado elementos adicionales para sustentar las acusaciones y las solicitudes de detención con fines de extradición. Según explicó, la respuesta de Estados Unidos ha sido que no tendría obligación de presentar pruebas adicionales, debido a las diferencias entre los sistemas de justicia de ambos países.
La presidenta remarcó que, mientras en Estados Unidos los testimonios pueden ser considerados elementos probatorios, en México se requieren otros tipos de pruebas para iniciar una investigación o determinar la responsabilidad penal de una persona.
México mantendrá la coordinación, pero exige respeto a su soberanía
Aunque cuestionó lo que consideró intentos de intervención en la política interna mexicana, Sheinbaum afirmó que ambos países mantienen mecanismos de coordinación, particularmente en materia de seguridad. La mandataria sostuvo que esa cooperación debe desarrollarse con respeto a la soberanía y a las decisiones de México.
La presidenta también señaló que Estados Unidos atraviesa procesos electorales y que, en ocasiones, México es utilizado dentro de sus discusiones políticas internas. Por ello, llamó a que cada país atienda sus asuntos sin recurrir a acciones que puedan afectar la estabilidad institucional del otro.

