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Rusia niega trasfondo político en el asilo concedido a Bashar al Assad

Rusia negó este jueves 27 de agosto de 2026 que el asilo concedido al expresidente sirio Bashar al Assad en diciembre de 2024 tuviera un trasfondo político y afirmó que la decisión respondió a razones estrictamente humanitarias, después de que las nuevas autoridades de Siria lo condenaran a muerte en ausencia.

La postura fue expuesta por la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, quien sostuvo que Assad y su familia enfrentaban un riesgo de muerte durante el cambio de poder que terminó con el gobierno del exmandatario.

Moscú rechaza que Siria sea usada para ajustes políticos

Zajárova también expresó la oposición de Moscú a que el territorio sirio sea utilizado como escenario de disputas políticas entre distintos países. Rusia planteó que Siria no debe convertirse en un instrumento de confrontación o de ajuste de cuentas.

El pronunciamiento ocurrió después de que un tribunal sirio dictara, el 11 de agosto de 2026, una condena a muerte contra Assad por delitos que incluyen asesinato premeditado, tortura, detención arbitraria y crímenes de lesa humanidad. El juicio se realizó en ausencia, debido a que el expresidente permanece en Rusia.

Assad fue condenado en ausencia

La sentencia representa la primera condena pública emitida en Siria contra el exmandatario, quien gobernó el país durante más de dos décadas y abandonó el poder tras el avance de fuerzas rebeldes sobre Damasco en diciembre de 2024.

El fallo también alcanzó a otros antiguos integrantes del aparato de poder sirio. Entre ellos se encuentra Maher al Assad, hermano del expresidente, además de otros exfuncionarios acusados por delitos cometidos durante el conflicto armado.

El futuro de la relación entre Rusia y Siria

La declaración rusa se produjo en un momento de redefinición de sus vínculos con las nuevas autoridades sirias. Vladímir Putin y Ahmed al Sharaa conversaron esta semana sobre un memorando que permitirá a Rusia mantener presencia en dos instalaciones militares, aunque con funciones modificadas.

El acuerdo contempla que las bases de Hmeimim y Tartús dejen de operar bajo el esquema militar anterior y se transformen en centros conjuntos de entrenamiento y rehabilitación. El proceso deberá concluir en un plazo máximo de tres meses.

Mientras tanto, las nuevas autoridades sirias han buscado que Assad sea extraditado para responder ante la justicia de su país. El Kremlin no ha anunciado públicamente una decisión sobre esa solicitud.