Osvaldo Benavides defendió la serie de Timbiriche, estrenada en ViX en octubre de 2026, ante la polémica generada porque los integrantes originales del grupo no participaron en la creación del proyecto. El actor interpreta a un personaje inspirado en Luis de Llano y afirmó que la producción abordó la historia con respeto y responsabilidad.
La serie es una ficción inspirada en hechos reales y presenta distintos episodios relacionados con el origen y la trayectoria de la agrupación. Entre los temas incluidos se encuentra la historia de Sasha Sokol y Luis de Llano, un asunto que ha provocado cuestionamientos por parte de integrantes originales de Timbiriche.
Benavides sostuvo que el equipo trabajó con conocimiento de la música, la historia y el legado de la banda. “La hicimos con mucho honor a una banda que los que participamos conocemos”, señaló al pedir al público que vea la producción antes de emitir una opinión sobre su contenido.
El actor también dijo que comprende la incomodidad expresada por algunos integrantes originales, quienes aseguraron que no fueron consultados ni autorizaron el uso de su imagen, voz o identidad para la serie. Sin embargo, consideró que la ficción debía abordar los temas relevantes vinculados con la historia pública del grupo.
“Si no se tocara hubiera sido un error participar en ella”, afirmó Benavides al referirse a los temas de abuso infantil y las relaciones asimétricas de poder que aparecen en la trama.
La producción fue presentada por sus responsables como una interpretación ficcional basada en información pública. Pablo Cruz, productor ejecutivo, explicó que el proyecto tomó elementos conocidos sobre Timbiriche para construir una historia dramática, mientras que la banda y varios de sus integrantes marcaron distancia del resultado final.
Los dos primeros episodios llegaron a ViX el 9 de octubre de 2026, después de una presentación especial en televisión abierta. La plataforma contempla el lanzamiento semanal de nuevos capítulos.
La controversia ha colocado a la serie en el centro del debate sobre los límites de la ficción inspirada en personas reales y sobre la responsabilidad de representar episodios delicados de la vida de figuras públicas.

