La segunda marcha por agua limpia en Guadalajara terminó el domingo 18 de octubre con daños e incendios en accesos del Palacio de Gobierno, el Congreso de Jalisco y el Palacio de Justicia, después de que grupos de personas encapuchadas se separaron de la movilización ciudadana. El gobernador Pablo Lemus informó que cinco personas fueron detenidas tras los hechos.
La protesta comenzó alrededor de las 11:00 horas en el Parque Revolución, conocido como Parque Rojo, con la participación de miles de ciudadanos que exigieron una respuesta por la calidad del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. También pidieron justicia por las detenciones ocurridas durante la movilización del 11 de octubre y rechazaron cualquier forma de represión.
Antes de que el contingente avanzara hacia el Centro Histórico, grupos encapuchados protagonizaron destrozos en calles cercanas y lanzaron petardos. La presencia de estos grupos provocó que la marcha hiciera una pausa y que parte de los asistentes deliberara si continuaba el recorrido.
Más tarde, los manifestantes retomaron el camino hacia Palacio de Gobierno. Durante la concentración, la mayoría de los participantes permaneció frente al edificio para expresar sus demandas y posteriormente comenzó a retirarse.
Después de la salida de buena parte del contingente, otras personas derribaron vallas, dañaron cámaras de seguridad y realizaron pintas en las puertas, ventanas y paredes del Palacio de Gobierno. En el Congreso de Jalisco se reportó el lanzamiento de petardos y artefactos incendiarios, mientras que también se registraron daños en el Palacio de Justicia.
Los incidentes obligaron a comerciantes de la zona a cerrar sus negocios. Videos difundidos durante la jornada mostraron fuego en accesos de los edificios públicos y a policías resguardando los inmuebles.
El gobernador Pablo Lemus señaló que las personas detenidas viajaban en una camioneta con reporte de robo y llevaban bidones de gasolina. Hasta el momento de los reportes públicos consultados no se habían dado a conocer sus identidades ni su situación jurídica.
La jornada volvió a colocar en el centro del debate la crisis por la calidad del agua en Guadalajara. Sin embargo, los actos violentos registrados después de la marcha desplazaron parte de las exigencias ciudadanas y abrieron nuevas preguntas sobre la presencia de grupos ajenos a la protesta.

