Francia registró en 2026 el verano más caluroso desde el inicio de las mediciones, en 1900, después de una temporada marcada por olas de calor, sequía y extensos incendios forestales, principalmente en el suroeste del país.
El periodo climático de verano comprende junio, julio y agosto. Durante esos meses, el país enfrentó varios episodios de temperaturas extremas, incluido uno ocurrido a finales de junio que estableció un nuevo récord de intensidad.
Olas de calor prolongadas
Otra ola de calor se extendió desde finales de julio hasta agosto y alcanzó una duración de 23 días, igualando la marca registrada en 1983 como el episodio más largo de este tipo en Francia.
Además, julio de 2026 se convirtió en el mes más caluroso registrado en Francia desde 1900, con una temperatura media de 24.9 grados Celsius, por encima de los valores observados en agosto de 2003 y julio de 2006.
Sequía e incendios forestales
El calor estuvo acompañado por condiciones secas que agravaron el riesgo de incendios. Para finales de agosto, el área afectada por el fuego era seis veces mayor que el promedio registrado durante los últimos 20 años.
La combinación de temperaturas elevadas, falta de lluvia y vegetación seca aumentó la presión sobre los recursos hídricos y complicó las labores de control de los incendios en varias regiones.
Europa enfrenta un calentamiento acelerado
El récord francés se suma a los registrados este año por Bélgica y el Reino Unido. Europa continúa siendo el continente que se calienta con mayor rapidez, mientras los fenómenos meteorológicos extremos se vuelven más intensos y frecuentes.
Ante este escenario, el gobierno francés prepara nuevas medidas para acelerar la aplicación de su plan nacional de adaptación al cambio climático. Las conclusiones de esa revisión deberán presentarse antes de que termine septiembre.

