El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el 12 de agosto de 2026 la creación de un Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Maternidad, con el objetivo de identificar a extranjeros que hayan viajado al país para dar a luz, ubicar a los intermediarios involucrados y revocar visas relacionadas con posibles irregularidades.
La dependencia informó que el grupo ya había revocado más de 600 visas de ciudadanos extranjeros. La estrategia se desarrolla en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y contempla el análisis de información consular, historiales de viaje y registros disponibles entre distintas agencias federales.
Revisión de viajes y solicitudes de visa
Las autoridades estadounidenses buscan detectar coincidencias entre embarazos avanzados, declaraciones realizadas durante las solicitudes de visa, reservaciones de alojamiento, hospitales seleccionados y pagos a intermediarios. También se revisan viajes efectuados años atrás para determinar si el propósito declarado coincidió con las actividades realizadas en Estados Unidos.
El Departamento de Estado sostiene que quienes oculten deliberadamente el motivo de su viaje pueden perder la visa y enfrentar restricciones para obtener nuevos permisos o ingresar al país. La dependencia también señaló que investigará a quienes faciliten estos viajes mediante asesorías, alojamiento, transporte o coordinación médica.
El turismo de maternidad se refiere al ingreso a Estados Unidos con una visa de no inmigrante con el propósito principal de dar a luz para que el recién nacido obtenga la ciudadanía estadounidense. Las autoridades estadounidenses aclaran que ese objetivo no es una base permitida para solicitar una visa de visitante.
Intermediarios y posibles fraudes
El gobierno estadounidense afirma que algunas empresas ofrecen paquetes que incluyen alojamiento, transporte, traducción, atención médica y preparación para entrevistas consulares. También acusa a ciertos operadores de instruir a sus clientes para ocultar el propósito real del viaje, presentar información falsa o evitar el pago de facturas hospitalarias.
La investigación federal contempla el rastreo de transferencias internacionales, pagos en efectivo, facturas médicas y publicidad dirigida a compradores extranjeros. El Departamento de Estado advirtió que tanto los beneficiarios de estos servicios como las personas o empresas que los faciliten pueden enfrentar consecuencias migratorias.
Texas también intensifica las investigaciones
La ofensiva federal ocurre mientras Texas mantiene investigaciones sobre presuntos esquemas de turismo de maternidad. El gobernador Greg Abbott ordenó el 21 de julio que diversas agencias estatales revisaran posibles operaciones dentro del sector salud y determinaran si proveedores con licencia participaron en actividades ilegales.
La investigación estatal se amplió después de que anuncios en español promocionaran paquetes de parto en el sur de Texas para mujeres extranjeras. La Fiscalía General de Texas también informó que revisa a dos hospitales de la región fronteriza y mantiene una demanda contra el centro De’Ai Postpartum Care, en el área de Houston, por acusaciones relacionadas con la organización de viajes y la presunta inducción a declarar información falsa.
Con la creación del grupo de trabajo, Estados Unidos busca centralizar información migratoria y consular para desmantelar redes que, según el gobierno, convierten el nacimiento en territorio estadounidense en un negocio. Las autoridades indicaron que la revisión continuará a escala internacional y que las visas podrán ser revocadas cuando existan indicios de una posible inelegibilidad.

