El programa de Árboles Patrimoniales de la Ciudad de México suma 22 ejemplares protegidos, informó la secretaria del Medio Ambiente capitalina, Julia Álvarez Icaza, quien destacó que las propuestas ciudadanas han sido determinantes para identificar árboles con valor histórico, cultural y ambiental.
Los ejemplares cuentan con planes de manejo para su conservación y atención especializada. Entre los árboles con mayor arraigo social se encuentran ahuehuetes, así como especies ubicadas en parques públicos y colonias tradicionales.
Participación vecinal en las declaratorias
Álvarez Icaza señaló que todos los árboles incorporados al catálogo han sido nominados por la población y que, en muchos casos, esas propuestas coinciden con ejemplares previamente identificados por la autoridad ambiental. La convocatoria para presentar nominaciones se abre de manera periódica.
La funcionaria invitó a las y los habitantes de la capital a continuar proponiendo árboles que requieran protección, aunque subrayó que cada caso debe cumplir con las características previstas por el programa.
Especialistas piden rigor y seguimiento
El investigador Saúl Alcántara Onofre, profesor de la UAM Azcapotzalco, advirtió que la metodología debe aplicarse con rigor para evitar que las declaratorias se conviertan únicamente en actos sociales o políticos sin recursos suficientes para preservar los ejemplares.
El especialista consideró que algunos árboles pueden tener un valor social importante, aun cuando no cumplan plenamente con criterios de excepcionalidad botánica, estructura biológica o relevancia histórica. Por ello, planteó valorar categorías diferenciadas para reconocer esos casos.
También señaló que la declaratoria debe acompañarse de acciones concretas de mantenimiento. Como ejemplo, mencionó el ahuehuete de Santa Catarina, en Azcapotzalco, considerado el primer ejemplar con distintivo patrimonial y con una antigüedad estimada de más de 500 años.
En paralelo, el Gobierno de la Ciudad de México publicó en septiembre nueve decretos para proteger árboles ubicados en seis alcaldías. Las declaratorias establecen medidas especiales para preservar su salud, estabilidad, permanencia y beneficios ambientales.
El crecimiento del catálogo refleja el interés de las comunidades por conservar su patrimonio natural, pero también plantea el reto de asegurar que cada reconocimiento se traduzca en planes técnicos, inversión y seguimiento permanente.

