Los resultados preliminares del referéndum celebrado el lunes 19 de octubre muestran que los votantes de Alberta rechazaron iniciar el proceso hacia una posible separación de Canadá. Con más de 1.5 millones de votos contabilizados, alrededor de 76% apoyó que la provincia permanezca en el país, mientras que cerca de 24% respaldó comenzar el procedimiento constitucional para una futura consulta vinculante sobre la independencia.
La votación no planteaba directamente la independencia, sino decidir si el Gobierno de Alberta debía iniciar los pasos legales para convocar posteriormente otro referéndum sobre la separación. Los resultados oficiales están previstos para el 29 de octubre.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, calificó el resultado como una decisión clara a favor de la unidad nacional. También sostuvo que Alberta y el resto de Canadá pueden avanzar juntos en la diversificación comercial, el desarrollo de infraestructura y el fortalecimiento del sector energético.
La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, quien convocó la consulta ante la presión de grupos separatistas de su partido, también destacó el apoyo a la permanencia en Canadá, pese a que los resultados todavía eran preliminares. Smith se opone a la independencia de la provincia.
Los líderes independentistas reconocieron la derrota de la propuesta, pero afirmaron que el resultado refleja un descontento importante con el Gobierno federal. Keith Wilson, uno de los dirigentes del movimiento separatista, señaló que al menos una cuarta parte de los votantes considera que Alberta necesita recibir un mejor trato dentro de Canadá.
Alberta es una provincia rica en petróleo y un bastión conservador del oeste canadiense. Aunque el malestar con Ottawa ha sido recurrente, el referéndum mostró que la mayoría de los votantes no respalda, por ahora, abrir un camino institucional hacia la separación.

